¿Te despidieron y la explicación no te convence?

La carta menciona “necesidades de la empresa”, una falta que no cometiste o un plazo que nunca se pactó. Es más común de lo que parece: el empleador está obligado a invocar una causal legal, y con frecuencia la que indica no se sostiene en los hechos. En SLS Abogados revisamos tu carta de despido, la comparamos con lo que realmente ocurrió y te decimos con claridad si conviene reclamar.

Algunas de las situaciones que atendemos con más frecuencia:

  • Te despidieron por “necesidades de la empresa”, pero la empresa sigue funcionando e incluso contratando.
  • Te atribuyeron una falta grave —incumplimiento, falta de probidad, ausencias— y por eso no te pagaron indemnización.
  • Te informaron que tu contrato “venció” o que el trabajo “concluyó”, aunque seguías cumpliendo las mismas funciones.
  • Te presionaron para renunciar o firmar un finiquito sin tiempo para revisarlo.

Existen muchas otras situaciones que también pueden dar lugar a un reclamo. Si la tuya no aparece en esta lista, consúltanos de todos modos: cada despido se evalúa en su propio mérito.

¿Qué puedes recuperar?

Para que un despido sea válido, la causal debe ser real, demostrable y proporcionada a los hechos, y debe comunicarse por carta. En el juicio es la empresa, no tú, la que debe acreditar con documentos, testigos y cifras que la causal existió. Si no lo consigue, el tribunal declara el despido injustificado y la ley obliga a la empresa a pagar las indemnizaciones completas con un recargo:

  • 30% adicional si invocó necesidades de la empresa sin fundamento (y además corresponde reclamar la devolución del descuento del seguro de cesantía que te hicieron en el finiquito).
  • 50% adicional si aplicó una causal que no correspondía, como vencimiento del plazo, conclusión del trabajo o caso fortuito (además de tu mes de aviso y tus años de servicio, que en estos casos no te pagaron).
  • 80% adicional si te atribuyó una falta que no cometiste (además de tu mes de aviso y tus años de servicio).

A estos montos se suman las remuneraciones, vacaciones y cotizaciones adeudadas, y la devolución de descuentos improcedentes. Si además existió maltrato, discriminación o represalia, puede corresponderte una indemnización adicional de hasta 11 remuneraciones por vulneración de tus derechos fundamentales.

¿Cómo es el proceso y cuánto demora?

Nos hacemos cargo de todo: la reserva de derechos al firmar el finiquito, el reclamo ante la Inspección del Trabajo cuando procede y la demanda ante el Juzgado del Trabajo. Para iniciar el proceso no necesitas asistir al tribunal; todo se pone en marcha de modo remoto. Tú entregas los documentos y nosotros te informamos por correo de cada etapa, con fechas definidas.

Una pregunta frecuente es si demandar quedará registrado y afectará tu búsqueda de un nuevo empleo. Para resguardar tu empleabilidad futura, solicitamos al tribunal que declare tu juicio como reservado, lo que bloquea su aparición en los motores de búsqueda públicos. Esta medida depende de cada tribunal y no siempre se concede. Además, si el caso termina en acuerdo, exigimos un finiquito limpio, sin menciones que puedan perjudicarte ante futuros empleadores.

Los juicios laborales toman un tiempo variable, y el camino hasta la sentencia puede ser prolongado. Sin embargo, el escenario más común es que el caso termine en un acuerdo, y entonces es habitual obtener resultados en aproximadamente un año. La decisión entre aceptar un acuerdo o continuar hasta la sentencia es siempre tuya, con nuestro consejo en cada etapa.

¿Cuánto cuesta?

Nada por adelantado. Cobramos solo si ganamos, un porcentaje de lo que efectivamente obtengas. Tampoco pagas mandato notarial, porque la demanda se presenta directamente a través del sistema del Poder Judicial.

¿Qué hago ahora?

Tienes 60 días hábiles desde el despido para demandar. Ese plazo puede aumentar si presentaste un reclamo ante la Inspección del Trabajo después de tu despido. Mientras antes nos contactes, mejor preparamos tu caso. Ten a mano la carta de despido; si las tienes, también ayudan las últimas liquidaciones de sueldo y la propuesta de finiquito.

¿Te despidieron hace poco? El plazo ya está corriendo
Escríbenos y revisamos tu carta sin costo